miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Por Qué El Sol Nunca Se Apaga?


¿Por qué el sol nunca se apaga? Ya se imaginan quien hizo la pregunta. Sí, esa misma, la Chiqui. Pero esta vez no fui yo su víctima.

Estaba en una fiesta compartiendo con unas amistades y una amiga comenzó a hablarme sobre las preguntas que hace mi hija. Me dice:

─"Oye, la Chiqui es cosa seria. No te quita el guante de la cara con sus preguntas”.─

Todos en la mesa comenzaron a reírse al recordar algunas de mis columnas e iniciamos un recuento de las más fuertes. Estuvimos un rato “muriéndonos” de la risa y ellos imaginándose mi cara en las diferentes situaciones.

De repente, como si supiera que hablábamos de ella, aparece mi princesa y pregunta:

─"¿De qué se ríen tanto?─

En ese momento se me ocurrió que pasaran por lo mismo que Yo y le digo:

─"Nada mi amor, que fulanita quiere que tú le hagas cualquier pregunta y ella te la va a contestar”.─

Jajajaja. La cara de mi amiga valía un millón. La Chiqui se puso pensativa y luego de unos segundos disparó:

─"Ok. ¿Por qué el sol nunca se apaga?

Hubo un silencio y todos mirábamos fijamente a su víctima. Nadie parpadeaba; ni siquiera respiraban. Mi amiga encogió sus hombros y le dice:

─"No sé. Pero fulano sí sabe la contestación.─ contestó mientras señalaba a un amigo.

Todos nos reímos a carcajadas menos la Chiqui, que esperaba con seriedad una respuesta. Entonces nuestro amigo aclaró un poco su garganta y dice:

─"Uhmm. Ehhh, bueno, el sol está lleno de gases que chocan entre ellos y forman una reacción termonuclear que genera enormes cantidades de energía en forma de luz y calor. Es como la barbacoa de tu Papá, que cuando abres la llave del gas y enciendes un fósforo se prende una llama”.─

Ohhh. Todos nos miramos sorprendidos pero a la misma vez como con ganas de confirmar la información con el genio mayor, Mr. Google©.  Pero la Chiqui siguió en búsqueda de la verdad  y le dice:

─ "Sí, pero a la barbacoa se le acaba el gas. Por lo que al sol se le tendrá que acabar en algún momento”─ ripostó la Chiqui.

Jajajaja. Tenga pa’ que se entretenga. Nos reímos a carcajadas y el pobre chico reaccionó diciendo:

─"Sí nena, pero eso va a ocurrir en millones de años. No te preocupes por eso”.

Si pensaron que ahí quedó todo, se equivocan. Para cerrar con broche de oro mi hija le dice:

─"Además, en mi clase de ciencia nos enseñaron que el fuego se apaga si no tiene oxígeno. ¿Cómo tú me explicas que si en el espacio no hay oxígeno el sol sigue prendido?─

Nadie paraba de reír y a nuestro amigo por poco hay que amarrarle la quijada con cinta adhesiva por lo sorpresiva que fue esa última pregunta.

Se los dije. “No es lo mismo llamar al diablo, que verlo venir”. Con esto quiero decir que no es fácil bregar con las preguntas de mis hijos y “para muestra, un botón basta”.

Una vez más digo: ¡Ser Padre está de Madre!

viernes, 25 de enero de 2013

Papá, ¿por qué nadie ora por el diablo?



Foto de un niño en actitud reverente, sus ojos están cerrados, cabeza inclinada y las manos juntas para orar.
Foto: Flickr | manoj damodaran
¿Alguna vez has pensado en orar por el diablo? Yo nunca, pero mi hija sí. Resulta que la Chiqui estudia en un colegio católico y ya la están preparando para la primera comunión.

Como parte del proceso se les va hablando de diferentes temas y entre ellos está el de orar por los pecadores.

Un día llega del colegio y me hace una de sus famosas preguntas:

─Papá, ¿por qué nadie ora por el diablo?─

Por poco infarto. Las orejas se me pusieron calientes y en ese momento pensé “trágame tierra”. ¿Y ahora qué rayos hago?

─¿Por qué preguntas?─

─Porque mi maestra de religión dice que debemos rezar por los pecadores y su conversión y Yo pienso que si el que nos hace pecar es el diablo, pues tenemos que rezar por él para que no haya más pecado.─

─Humm, buen punto pero la verdad es que esa pregunta es demasiado fuerte y difícil de contestar. Yo creo que ni en Google® encuentro la respuesta. Necesito consultar y te dejo saber.─

Les confieso que de todas las preguntas que me ha hecho hasta ahora, creo que esta es la más compleja. Por tal razón, tuve que hacer una consulta teológica con un amigo sacerdote y de esa conversación esto fue lo que en palabras simples pudimos sacar para que la niña pudiera entender:

“El diablo, antes de ser malo, era un ángel bueno. Pasó por una prueba y eligió hacer lo malo en vez de lo bueno. Por esta razón solo puede hacer lo malo, porque fue su decisión. Lo que podemos hacer con nuestra oración es que Papa Dios limite su poder para que no le permita hacer tanto mal. Y de hecho, así Dios lo hace. Pero nosotros también debemos poner de nuestra parte. Si nos portamos bien, si obedecemos a nuestros padres, si cumplimos con nuestras tareas, limitamos su poder y hacemos que ese enemigo no haga tanto daño”.


¡De verdad que Ser Padre está de Madre! ☺


Y tú, ¿qué hubieses dicho?